En 1971, Ignacio Gómez-Acebo y Fernando Pombo fundaron una firma de abogados concebida al entonces más puro estilo anglosajón. Con ello se proponían, además de ofrecer los servicios que ya otros despachos prestaban a escala nacional, atender a una creciente clientela internacional.
Desde entonces, trabajamos porque nuestros servicios aporten un valor añadido claro a los intereses de nuestros clientes y, además, porque éstos así lo perciban. Comprender sus necesidades y sus negocios es un requisito imprescindible para que nuestros abogados presten los servicios jurídicos de una manera eficaz. Nuestros letrados creen en su oficio por vocación y se comprometen con entusiasmo en los asuntos de cada cliente.
Consideramos que un servicio prestado sin calidad es efímero. Por ello, una parte importante de nuestra organización está orientada a que todos y cada uno de nuestros letrados mantengan un elevado nivel de conocimiento jurídico. Esta disciplina de estudio y formación constantes ha propiciado que algunas de nuestras publicaciones se hayan convertido en libros de referencia en el sector y que, en determinadas áreas de práctica, se consulte habitualmente a la Firma desde ámbitos institucionales sobre propuestas de cambios legislativos.
Y porque creemos firmemente en nuestra profesión, desde siempre nos hemos involucrado de forma activa en asociaciones profesionales tanto nacionales como internacionales. Nuestra labor jurídica se encuentra hoy sometida a profundos cambios en los que deseamos participar como actores, y no como meros espectadores.